Una Navidad diferente, historia y curiosidades

Escena de Navidad

¿Estáis siendo buenos? ¿os acostáis tempranito? mirad que ya se acercan los Reyes Magos para inundaros de carbón el salón… Pronto veremos por el telediario a los niños, tan inocentes ellos, entregándoles sus cartas al Paje Real, y contándoles lo bueno que han sido y que les traigan la consola Wii esa nueva que hay o como narices se llame….

Y tendremos en nuestras calles la cabalgata, dispuestos a coger caramelos, y nos llevaremos el paraguas para abrirlo y que caigan dentro, o el abrigo con el gorro grande, que siempre alguno cae dentro… y los que más y los que menos, disfrutaremos viendo como el niño de nuestro lado nos mira con cara de odio por haberle quitado el caramelo (ains, qué tierno eso de quitarle un caramelo a un niño -conste, que aunque se lo quite, al final de la cabalgata, termino dándole todos los caramelos ehhh-, y así podríamos recordar más y más tradiciones que se cumplen en estas fechas… pero, ¿alguna vez os habéis planteado de dónde salen esas tradiciones? ¿no? pues aquí lleváis unas cuantas curiosidades…

El famoso “Noche de paz” que tanto hemos cantado al pie del arbolito se estrenó en el año 1.818, en Obendorf, un pueblecito cercano a Salzburgo. Allí tenían la costumbre de que el 25 de Diciembre se reunía todo el pueblo en la iglesia del pueblo para oír un concierto del órgano de la parroquia, pero lamentablemente, se rompió dos días antes. El organista, Franz Gruber, ideó componer una melodía que se pudiera cantar por todos los feligreses, y así esa Navidad, se cantó por primera vez ¡¡ en alemán !!… unos años después, en 1831, se introdujo en una gira de villancicos que se hizo por toda Prusia.

La primera tarjeta navideña se envió en 1843. Sir Henry Cole tenía tal cantidad de amigos que no sabía cómo felicitarlos a todos, así que tuvo la original idea de hacer una postal donde pudiera escribir una nota de felicitación para así mandárselas a todos. Dicen que aquélla primera postal llevaba la escena de una familia cenando alrededor de una mesa, y a los lados había comida y ropa para la gente pobre. Impreso, rezaba: “Feliz Navidad y Año Nuevo para usted”. La que os pongo al lado es una argentina del año 1907.

La Navidad se originó por primera vez alrededor del año 350. En el concilio de Nicea (325) se reconoció a Jesús como divinidad, y se fijó el natalicio de Cristo en el solsticio de invierno, el 25 de diciembre. La celebración empezó a hacerse durante el pontificado de Liberio (año 352), escogiendo para tal fecha la noche del 24 al 25, momento en que los romanos celebraban su Natalis Solis Invictis.

San Nicolás (Santa Claus) nació en Licia (Turquía) en el año 280. De gran fortuna personal, a la muerte de sus padres, decidió recorrer el mundo regalando a los niños toda su fortuna en forma de juguetes y otros regalos, tras lo cual, ingresó en la vida religiosa. Se le conoció como “el Obispo de los niños”. Desde entonces, su transformación hasta el barbudo gordo vestido de rojo que recorre con su trineo nuestras Navidades dando regalos, ha resultado muy curiosa. Los rusos lo adoptaron como patrón en el siglo X. Su fama se extendió cuando empezó a obrar milagros, y sus huesos fueron robados y llevados a Bari, donde continuó con sus milagros. En el siglo XIII empezó a celebrarse la tradición de los regalos el día 5 de Diciembre, hasta que se pasó al día 25 poco más tarde. De esta idea fueron surgiendo los legendarios Kolya (Rusia), Niklas (Austria y Suiza), Pezel-Nichol (Baviera), Semiklaus (Tirol), Svaty Mikulas (ex Checoslovaquia), Sinter Klaas (Holanda), Father Christmas o padre Navidad (Gran Bretaña), Santa Claus (EE.UU.), Père Noël o padre Navidad (Francia)… Los primeros dibujos de Papá Noel, gordinflón y con barba blanca, se le debe a los holandeses en el siglo XII, donde lo inmortalizaban montado en un burro y con un gran cesto lleno de juguetes.

Sin embargo, fue Washington Irving el que en sus “Historias de Nueva York” en el año 1809, le dio fama mundial al describirlo en corceles voladores, recorriendo el mundo en una sola noche para entrar por las chimeneas y dar sus regalos.

Finalmente, su transformación más curiosa, la del traje rojo con borlas blancas, el típico gorro, y las botas, se la debemos a… ¡¡ Coca Cola !! quien en su campaña navideña de 1931 le dio esa imagen de gordo bonachón y ojos pícaros conque hoy día le conocemos aún.

Y para no inundaros de curiosidades… sólo mencionaros el que es uno de mis sueños. Vivir la Navidad en sitios distintos; ver sus costumbres; sus tradiciones; vivir el ambiente de cada lugar, y a ser posible, acompañado, claro.. así que ale, se necesitan voluntarios… bueno, mejor, voluntarias.

En Argentina, por ejemplo, al estar en otro hemisferio, es verano. La cena de nochevieja suele empezar con una ensalada, seguida, lógicamente, de carne abundante. Para acompañarlo, y eso sí es más típico, se brinda con una bebida compuesta de trozos de fruta, zumo y sidra.

En Australia es quizás la más extraña para nosotros de las celebraciones, pues se realiza ¡¡ en la playa !!. Y es que allí es verano, y están a casi 30º en esas fechas. La playa más conocida es la de Bondy en Sidney. La comida típica navideña consiste en un guiso de pavo y jamón, y de postre el pudding. Dentro se esconde una pepita de oro y al que le toque gozará de suerte todo el año. También es típico hacer un fuego y cantar villancicos alrededor de él.

En Vietnam se le conoce como la fiesta del Tet., y se prolonga durante 7 días a partir de la primera luna llena. Empieza con 3 días de regalos a los dioses, y como tradición hay que encender una vela por cada familiar que falta o ya no esté. La fiesta habrá de ser alegre, y abundar las risas, pues mientras más alegría haya en la fiesta, más alegría deparará el nuevo año.

En Finlandia es tradición poner un cuenco con comida para los pájaros. No se puede comer ni cenar nada hasta que los pájaros no hayan acabado toda la comida.

En China, el año comenzará el próximo día 29 de Enero, y será el año entrante, el año del Cerdo.

En Perú, son normales los castillos de fuegos artificiales. Allí las campanadas se oyen por la radio, y se tiene por costumbre quemar cada familia un muñeco que simboliza el fin del año y con ello que se deja atrás todas las cosas malas. Es normal comer pavo o lechón.

En la India se celebra la entrada del nuevo Año 4 veces. Una en cada inicio de estación, siendo la más bulliciosa la del Otoño.

En Egipto es típico comer el Fata, un guiso hecho de arroz hervido, agua, ajo y carne hervida.

En Japón podemos encontrar unas tradiciones muy curiosas. Empiezan a celebrarlo varias semanas antes, en que empiezan con las compras, y con la colocación de un árbol de bambú decorado delante de la puerta de cada casa. Los niños reciben las “othoshidamas” unos sobres con dinero. El 31 de diciembre suena 108 campanadas, y (no, no tienen que comerse 108 uvas, tranquilos), pero con cada campanadas piensan en un mal o un problema del que quieren deshacerse. Al acabar la última campanada, rompen a reír estruendosamente para ahuyentar los malos espíritus.

En fin, que como veréis, hay muchas y variadas tradiciones…. ¿a qué os gustaría descubrirlas por vosotros mismos?… pues ale, ale, a animarse.

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1 comentario

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  1. camila dice:

    SOS EL MEJOR PAPA NOEL TE ADOR , TE SANMIRO

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