El Señor comelotodo

Comer de todo

Michel Lotito es un francés que nació en 1950 y que está dejando su huella en este mundo comiendo cualquier cosa. No por hambre, sino para hacerse notar. Se lo conoce como “Moseniur Mangetout”, o “Señor comelotodo”.

Si es cuestión de destacarse, Michel se destaca. Puede comer metal y vidrios sin problemas y así lo hace. Gracias a su extraño apetito se ha convertido en una celebridad mundial, en una especie de fenómeno para observar.

Su carrera por mostrarse comiendo lo que no es comida comenzó a los 16 años. Frente a testigos se tragó lámparas, televisores, bicicletas, carritos de supermercado y hasta un avión ultraligero Cessna 150, que tardó dos años en terminar..

Los médicos dicen que puede comer hasta 900 gramos de metal por día. Según algunos cálculos Lotito se habría comido cerca de 10 toneladas de metal durante toda su vida. Y los análisis que le han hecho demuestran que está en buenas condiciones.

Aunque no parezca, Michel cuida muy bien de su salud. Cada vez que se come tornillos o pedazos de bicicletas o tazas o pantallas de televisores, toma bastante agua para poder digerir de la mejor manera su extraño menú. Lo que habla muy bien del preciado elemento. Además el “comelotodo” evita comer bananas y huevos duros que no le hacen bien a su organismo.

Este francés tiene sus renglones en el libro Guinness de los records, que gusta de recolectar gente bizarra que recurre a casi cualquier cosa para figurar. Lotito come metales y vidrios, el tal Ken Edwards come cucarachas, no faltará aquel que digiera legiones de gusanos con tal de aparecer en el libro, o en un programa de tv, o en el diario del pueblo.

Tal vez, a falta de habilidades productivas, ciertos sujetos inventan facultades originales que les sirve para diferenciarse del resto de la humanidad. Entonces se plantean como meta, no ya mantener una ética o moral destacable, o ser honestos o simples trabajadores, cosas que tienen escaso o nulo marketing, sino figurar, por lo que sea, pero estar, ser comentado por otros, ver su nombre escrito en algún renglón de un libro o en las páginas de un diario, o ver su cara efímera aparecer por TV, un segundo aunque más no sea. Y así poder hinchar el pecho al final de sus días y plantarse de frente a la Historia para demostrarle en la cara los méritos logrados por comer un avión sin cocinar, o un pedazo de bicicleta sin sal.

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5 comentarios

Comments RSS

  1. Sangeys dice:

    o woooooow no puedo creeer lo que estoy viendo es increible

  2. Sangeys dice:

    yo oi hablar de el pro no crei que fuera cirto super comer metal o vidrio sera posible no se si creerlo es increible que un hombre oueda comer eso viviendo en un pais con tan rica comida

  3. Nicolas Soldo dice:

    es verdad lo que dices, pero no es de extrañar habiendo tanto loco suelto en este mundo… es de no creer, si, pero si, se come cualquier cosa… sobre gustos no hay nada escrito vio!!

  4. david gonzalez dice:

    Increible y lo mas raro que le hagan mal las bananas y los huevos, solo dios sabe como nos crio.

  5. kika dice:

    yo kiero ser como el de mayor

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