El cinturon de asteroides, buscando su origen

Cinturon Asteroides

En el Siglo XVIII Johann Titus y Johann Bode habían observado una cierta relación matemática que permitía predecir la ubicación de los planetas del sistema solar que todavía no se habían descubierto. La Ley de Titus-Bode establecía las distancias de los planetas con respecto al Sol. El hecho de que se confirmara esta teoría con el posterior descubrimiento de Urano, hizo pensar que debía existir un planeta entre Marte y Júpiter.

El barón Franz Xaver von Zach, un astrónomo aficionado de origen húngaro-alemán se lanzó entonces en la búsqueda del astro perdido. Estuvo 15 años intentando encontrar el planeta pero sin resultados positivos. En el año 1800 formó, junto con un grupo de aficionados, la llamada Policía Celeste, cuyo objetivo era encontrar el planeta que debía estar entre Marte y Júpiter.

Pero fue un monje siciliano quien hizo el descubrimiento, monje que no pertenecía a la Policía Celeste. Se trataba del padre Giuseppi Piazzi, que el 1 de enero de 1801 descubrió un pequeño objeto que orbitaba entre esos dos planetas cuando estaba fotografiando la constelación de Tauro. Bautizó al objeto celeste con el nombre de Ceres en honor a la diosa romana protectora de Sicilia.

En realidad el planeta buscado no era más que un asteroide que, junto con muchos otros, forman lo que se llama el Cinturón de Asteroides. Desde la primera observación de Ceres, se descubrieron prontamente muchos otros, entre los que se destacan Juno, Pallas y Vesta, este último sí descubierto por la Policía Celeste.

En total se han identificado cerca de 13.000 asteroides en este Cinturón, de los cuales sólo 33 de ellos superan los 200 kilómetros de diámetro. Se estima que en total debe haber cerca de un millón de objetos orbitando en esa zona del Sistema Solar.

En cuestión de teorías y especulaciones, el Cinturón de Asteroides dio vida a la idea perpetrada por algunos que postulaba que los asteroides serían los restos de un planeta que habría explotado hace millones de años. Incluso alguno se llegó a afirmar, vaya uno a saber sobre qué bases, que este supuesto planeta estaba habitado por una raza de hombres inteligentes que tuvieron que huir y que llegaron hasta nuestro planeta en naves espaciales para formar colonias de su civilización, las que se establecieron, como no podría ser de otra manera, en el antiguo Egipto y también en América central.

Sin embargo, según los cálculos matemáticos, si se reunieran todos los asteroides para formar un único planeta, éste sería 2.000 veces más pequeño que la Tierra, lo que sugiere que se trate de condensaciones del sistema solar que no llegaron a formar un objeto único, perturbados por la fuerza gravitacional del gigante Júpiter.

De cuando en cuando, ciertos asteroides del Cinturón se salen de su órbita y viajan en dirección al Sol. Y en su viaje pueden pasar cerca de los cielos terrestres, lo que constituye una visión más que agradable para el observador nocturno, siempre y cuando no se les ocurra impactar directamente en nuestro planeta, lo que podría ocasionar algún que otro problema.

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3 comentarios

Comments RSS

  1. xxxxxxxx dice:

    no me ayudo en nada

  2. Pienso que justamente uno de esos pedasos de roca son la gran prreocupación de los astronomos,¿vieron Impacto Profundo ?

  3. rojamer dice:

    Considero que restos de este planeta fueron arrastrado por otro cuerpo celeste que lo impactó.

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