¿Viola la evolución el segundo principio de la termodinámica?

Evolución

La termodinámica es la rama de la física que estudia la naturaleza del calor. De manera más precisa, la termodinámica proporciona las leyes que explican la transformación de la energía térmica en energía mecánica, y viceversa.

Los dos principios o leyes de la termodinámica se descubrieron en el siglo XIX. El segundo, que es el que ahora nos interesa, tiene diferentes formulaciones, pero siempre bajo el frontispicio del concepto de orden (o desorden, según se mire). Es costumbre, en los manuales, presentar la ley resumida en tres puntos que, en el fondo, refieren lo mismo:

1. El calor no puede, de forma natural y espontánea, fluir de un cuerpo más frío a otro más caliente.

2. Es imposible convertir, al cien por cien, todo el calor en energía.

3. En un sistema aislado el desorden se incrementa con el tiempo o, a lo sumo, permanece constante.

La ley tiene una serie de consecuencias asombrosas, cuando no inquietantes. La primera de ellas parece la de instaurar un principio de irreversibilidad en todos los fenómenos naturales. Ahora bien, ¿qué tiene que ver todo esto con Charles Darwin?

Resulta que el creacionismo (ya sabéis, la corriente ideológica que remonta la historia natural al relato bíblico…también en lo que se refiere a la cronología), que no duda en equiparse conceptual y argumentativamente con todos los recursos que la ciencia pone a su disposición, se ha servido del segundo principio de la termodinámica para defender sus tesis.

La evolución, dicen los creacionistas (con lo simpáticos que eran los creacionistas europeos de las vanguardias literarias…), implica que la vida pase desde etapas de organización simple a otras más complejas. Esto es, la evolución crearía un orden inmanente de forma espontánea en la naturaleza.

Ahora, continúan los creacionistas, la segunda ley de la termodinámica afirma que tal cosa es imposible, que los sistemas tienden hacia estados de desorden creciente. Ergo, o la teoría de la evolución es falsa, o la termodinámica es un cuento chino.

Pero el argumeno no es válido. La segunda se ley se refiere, exclusivamente, a sistemas aislados, aquellos sistema que no reciben la energía del exterior. ¿Es la Tierra uno de esos sistemas? Evidentemente que no. Su energía procede del Sol, sin el cual no habría ni evolución ni vida ni nada de nada.

Un ejemplo recurrente es el de una cubitera en el congelador. Al formarse un cubito de hielo se pasa de un sistema de orden inferior, el agua, a uno más complejo, el hielo. Pero para que el congelador funcione se necesita tener electricidad. Y vemos así que ningún proceso energético es inocuo, que todo trabajo conlleva el reverso de la degradación. En este caso, habrá que buscarla en la planta generadora de la electricidad que utilizamos.

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3 comentarios

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  1. walter dice:

    No soy creacionista pero disiento con ud. no hay porque tomar como sistema al planeta tierra. Si tomamos como sistema al universo (sistema aislado) la teoria falla. por otro lado si ud tuviera razon, si solo fueramos un monton de atomos unidos por el azar, podriamos decir que, como los atomos son los constituyentes del universo, entonces somos parte del universo, entonces somos el universo conciente, es decir, el universo esta tomando conciencia de si mismo a travez de nosotros, lo cual tampoco es tenido en cuenta por la teoria evolutiva que limita el sistema al planeta tierra.

  2. Verdaguer dice:

    Lo bueno es que no eres creacionista mi estimado gualter, que tal si lo fueras.

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