Origen e historia del metro de medir

¿Cuánto mide un metro, la unidad principal de las medidas de longitud?… Esta pregunta, aparentemente ociosa cuando no redundante, esconde una historia muy, muy interesante, que se remonta a los primeros años de la nueva época que nace con la Revolución Francesa.

Lo que se dio en llamar Antiguo Régimen se caracterizaba por su heterogeneidad respecto al uso de pesos y medidas: podría decirse que conocía tantas varas de medir como instancias de poder. No sólo ocurría que en un mismo país de Europa ciudades diferentes utilizasen unidades de medida distintas sino que, y lo que era peor, en ocasiones se denominaba con idéntico nombre cosas que no llegaban a coincidir del todo.

Vamos, que era un caos. El comercio se resentía y hacer negocios era un riesgo de aúpa porque no se podía saber con certeza qué cantidad de cada cosa se compraba y si, por consiguiente, se estaba pagando mucho o poco. Así que en 1790 la Asamblea Nacional Francesa decidió intervenir en el asunto y propuso establecer unidades seguras, no locales, basadas en la naturaleza, tanto para las longitudes como para los pesos.

Se propusieron tres alternativas: la longitud del péndulo, la medida de un arco en el ecuador y la medida de un arco de meridiano. La Academia de las Ciencias se decantó por la última de las tres, de manera que la definición inicial de metro fue la de diezmillonésima parte del cuadrante del meridiano terrestre.

Tras la I Conferencia general de pesas y medidas (1889), el metro se representaba mediante la distancia, a 0º C, entre dos trazos paralelos marcados sobre el prototipo internacional o metro patrón, de platino iridiado, que se conserva en la Oficina Internacional de Pesos y Medidas, en Sèvres.

Pero a esta primera definición le siguieron varias, no bien la tecnología iba permitiendo (y exigiendo) refinamientos de mayor exactitud. Así, en la XI Conferencia de 1960 se buscó una nueva definición: longitud igual a 1650763,73 veces la longitud de onda en el vacío de la radiación correspondiente a la transición entre los niveles 2p(subíndice)10 y 5d(subíndice)5 del átomo de kripton 86.

Ni siquiera este barallete técnico, infestado de palabras científicos que asustarían a cualquier hombre de bien, se tuvo por suficiente y, finalmente, en 1983, la XVII Conferencia ofreció su última definición, en vigor actualmente, por la que un metro se entiende como la distancia recorrida en el vacío por la luz durante un tiempo igual a 1/299792458 segundos. A ver si dura, caray, que nuestros escolares se van a volver locos.

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7 comentarios

Comments RSS

  1. maria dice:

    gracias, esta pagina es muy buena

  2. Javier Gomez dice:

    De nada, María. Me alegro un montón que te guste. Un saludo.

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