
En las recurrentes discusiones de género (ya sabéis, la eterna guerra de los sexos) hay un tema que no suele faltar. ¿Se ha mostrado la naturaleza más cruel con el hombre o con la mujer? Otra forma de hacer la pregunta: ¿Es preferible, desde el punto de vista de los procesos biológicos, hormonales, ser varón o ser hembra?
Ellas siempre dicen que cada mes tienen que soportar unos trastornos que pueden llegar a ser muy dolorosos. Por no hablar de embarazos y alumbramientos. La verdad, no parece que les falte razón. Sin embargo, ellas no tienen próstata, esa cruz que muchos hombres sufren con mayor o menor vergüenza a partir de cierta edad.
¿Qué es la próstata y para qué sirve?… La próstata es una glándula del aparato urogenital masculino, situada debajo de la vejiga y enfrente del recto. ¿Su función? Producir parte del líquido blanquecino, seminal, que baña y protege a los espermatozoides.
La próstata forma una especie de almohadilla atravesada por la uretra en su nivel superior. La uretra es, como recordaréis, ese cauce o canal o simplemente conducto por el que circula la orina y el semen.
Abandonando ya este lenguaje, descriptivo pero un tanto escatológico, y volviendo a la morbosa discusión acerca de qué sexo está más predeterminado biológicamente al dolor, si el género masculino o el femenino, hay que hacer notar que es a partir de los 50 años, más o menos, que el cuerpo del varón puede resentirse de ciertas enfermedades relacionadas con la micción y que están originadas por las transformaciones que sufre la próstata.
En efecto, a esa edad la próstata empieza a aumentar de volumen que a su vez conlleva una disminución del calibre de la uretra. Tal disminución puede implicar los trastornos referidos en la capacidad de micción.
Ese crecimiento de la próstata es debido a:
- Adenoma de próstata. Es una hipertrofia benigna de la glándula que afecta al 80 por ciento de los hombres mayores de 65 años. No es cáncer, sino un proceso “normal”; sin embargo, acaba promoviendo las siempre dolorosas infecciones urinarias.
- Cáncer de próstata. También muy frecuente entre varones de 65-70 años en adelante, aunque no siempre se detecta porque su evolución es muy lenta. Los tratamientos de la medicina actual son muy eficaces.
- O por “simple” prostatitis, que es como se llama propiamente a la inflamación de la próstata.
Pero no todo lo que le puede pasar a la próstata es malo. La sexología habla en ocasiones de la próstata como si de un punto G masculino se tratase. Es decir, de nuevo constatamos, que las sendas del placer y del dolor parten del mismo punto. Paradojas de la naturaleza y de esta misteriosa vida nuestra.
Foto vía: topgeriatrico
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Este texto está muy bien argumentado y cohesionado, pero hay un problema que quizás para ti no será muy grave, pero para un estudiante lo es mucho; la próstata no es atravesada por la uretra, sino que la próstata rodea la uretra.
Comentario por tino18-10-2011 @ 6:59 pm
Hola Tino:
Creo que te equivocas, aunque tienes tu parte de razón. Fíjate que Souto, el autor, dice que la próstata forma una especie de almohadilla (como tú indicas -o envoltura-) sobre la parte superior de la uretra, pero lo cierto es que ésta última atraviesa a la próstata.
Saludos
Comentario por Javier Gómez19-10-2011 @ 7:05 am