Por qué duele un pie o un brazo amputado

Curiosidades

Alguna que otra vez hemos podido escuchar cómo las personas que, de forma traumática, han perdido uno de sus miembros (piernas o brazos) sienten que les duele aunque ya lo tengan. Esa sensación tiene incluso nombre: se conoce con el nombre de “Síndrome del miembro fantasma”. Es el dolor que sienten aquellos que han perdido el brazo, pierna o pie que ya no tienen, pero que sigue manifestándose, incluso a veces, con gran intensidad según ellos cuentan.

Los especialistas añaden que es como si el cerebro continuase mandando impulsos nerviosos a ese miembro a pesar de que ya no está y de ahí que los pacientes perciben ese sentimiento de dolor, pinchazos o cosquilleos que, incluso en ocasiones, son motivo de baja laboral por parte de estas personas ya que llegan a tener tal intensidad que les impide continuar con su vida normal.

Al parecer esos hormigueos o calambres se inician ya en el propio hospital, inmediatamente de sufrir la amputación, continúan después de su recuperación y en muchos casos acompañan a quien la sufrieron durante toda su vida. Algunos de ellos cuentan cómo, si el miembro amputado es un dedo, tienen incluso la sensación de que como si un anillo les estuviera presionando ese dedo que ya no poseen.

Es curioso observar que estas sensaciones remiten a los pocos días en aquellos que pierden un miembro a muy corta edad.  Quienes han nacido con la falta de algún miembro afirman desconocer por completo esas sensaciones que llamamos “Síndrome del miembro fantasma“.

Quienes tienen que vivir de por vida con esas secuelas lo tienen un tanto complicado ya que los tratamientos para paliar esos síntomas caracterizados por dolor, pinchazos, cosquilleos o calambres, entre otros síntomas, además de ser caros producen en el paciente un profundo adormecimiento lo que les inhabilita para realizar muchas actividades cotidianas entre las que, evidentemente, se encuentra poder continuar con su trabajo rutinario y diario.

Foto vía: mundo de hoy

Tags: ,

Imprimir este artículo


Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top