Frankenstein, nacido de una apuesta

La famosa novela de Mary W. Shelley, Frankenstein o el moderno Prometeo, fue escrita para ganar una apuesta. Todo comenzó en el verano de 1816, históricamente recordado por el terrible frío que sufrió el hemisferio norte debido a la erupción del volcán Tambora.

Mary y su esposo, Percy Bysshe Shelley, viajaron a Suiza a visitar a su amigo escritor Lord Byron, quien en ese momento estaba muy interesado en los relatos de fantasmas. Byron jugó una apuesta entre los Shelley y su médico personal, el doctor John Polidori, para ver quién escribía la mejor historia de terror.

El juego no funcionó, únicamente el doctor finalizó su historia, y, a decir verdad, era de muy baja calidad. Pero Mary, empujada por la situación, bocetó la idea general de Frankenstein y garabateó algunos capítulos. Sin querer, y obligada por una apuesta, había escrito el primer relato de ciencia ficción de la historia de la literatura. Y no sólo eso, también había inaugurado el género gótico.

A los pocos días de comenzar a escribir, Mary tuvo una pesadilla espantosa donde se le aparecían personas muertas; utilizó esas imágenes para incorporarlas a la historia, que ya estaba fuertemente influenciada por las charlas que escuchaba entre Polidori y su marido acerca de los experimentos que realizaban en aquel momento Luigi Galvani y de Erasmus Darwin, dos científicos que intentaban utilizar el flujo eléctrico con la intención de revivir cuerpos inertes.

Los últimos retoques de la novela estuvieron a cargo de Percy, quien a fines de 1817 se ocupó de algunos detalles en el estilo y de la corrección gramatical.

Pero la versión más conocida fue la que se editó en la década de 1830; Mary, obsesiva con la obra, decidió corregirla y reescribirla en su totalidad. El manuscrito original fue hallado en la Biblioteca Bodleiana de la Universidad de Oxford, lo cual permitió realizar la edición de la primera versión, sin intervención de Percy Shelley.

En síntesis, actualmente hay tres ediciones de Frankenstein: la original de 1817, la modificada de 1818 con la ayuda de Percy, y la reescrita en 1831. La primera es sensiblemente más oscura y cruel.

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2 comentarios

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  1. Aunque la obra que escribió tras la apuesta Polidori fuese “menor” en comparación con “Frankenstein”, sí que fue muy importante sobre todo su influencia. La obra en cuestión era un relato corto titulado “El Vampiro”. Con ello inauguró el género del vampirismo romántico e inspiró directamente relatos de Alejandro Dumas, Edgar Allan Poe y muy especialmente a Bram Stoker y su “Drácula”.

  2. adolfo leon marin mafla dice:

    muy interesante el conocer el nacimiento de estas obras lierarias, pues , con ello el lector tiene un dato mas tanto de el libro como sel autor.

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