La isla de Sark, atrapada en el tiempo

Isla de Sark

En el Canal de la Mancha, entre Francia y Gran Bretaña, hay una pequeña isla de poco más de 5 km2 de superficie y que parece haber estado detenida en el tiempo, la Isla de Sark. La característica más asombrosa del lugar es que en pleno siglo XXI, en esta isla aun se sigue usando el régimen feudal desde su colonización en 1553, siendo la última de las islas europeas que conserva esta forma de gobierno medieval. La isla forma parte del suelo británico y se encuentra a apenas una hora en helicóptero desde Londres, el caso es que sus leyes no han cambiado prácticamente nada desde mediados del siglo XVI.

Y no sólo ha conservado el sistema político de entonces, sino que pese a tener una carretera (construida durante la Segunda Guerra Mundial por los alemanes) no se permite circular a vehículos motorizados, siendo los caballos y las bicicletas los únicos medios de transporte permitidos. Si piensan que esto es extraño, su historia reciente lo es aún más…

Las cosas no han cambiado mucho en los últimos siglos para los habitantes de la isla de Sark, y quizá su momento más “revolucionario” fue durante los años 90 del siglo XX, cuando un físico nuclear llamado André Gardes hizo públicas sus intenciones de invadir y conquistar la isla. Pero Gardes no necesitaba un ejército, ni siquiera un comando de operaciones especiales, él y su pistola serían el ejército invasor. Y así lo anunció poniendo carteles por toda la isla, en los que avisaba de su intención de doblegar a los isleños el siguiente día a las 12:00. Pero este intento de invasión terminó en fracaso ya que Gardes fue detenido por uno de los dos policías de la isla, cuando esperaba pacientemente en un banco a la hora de su gran golpe. Así terminó la gran invasión de Sark.

En la misma década, otro suceso trastornó la tranquilidad de los habitantes de Sark, la aparición en escena de los acaudalados hermanos David y Frederick Barclay, dos mellizos cuyas propiedades incluían el prestigioso rotativo Daily Telegraph. Los hermanos Barclay llegaron a Sark con la intención de montar un pequeño paraíso fiscal aquí, pero pronto se encontraron con su mayor obstáculo, el Señor Feudal de Sark, John Michael Beaumont.

El señor Beaumont había recibido su cargo de poder por herencia, concretamente de su abuela en el año 1974, y sus privilegios y derechos incluían (aparte del poder gubernativo) cosas tales como el derecho a poseer palomas o incluso a tener un perro, cosas que los demás habitantes de Sark tienen prohibido.

Pero los ricos hermanos no iban a detenerse por unas pocas leyes, así que decidieron emplear todas sus fuerzas y gran parte de su capital a derrocar al señor Beaumont, o al menos en complicarle las cosas todo lo posible. En primer lugar, compraron una pequeña isla cercana a Sark, en la que edificaron un opulento castillo, y el hecho de poseer esta propiedad daba a su dueño el derecho a pertenecer a la junta de los Chief Pleas, los terratenientes locales.

Poco tiempo después, y tras invertir millones de euros en pleitos legales para que el tribunal de Estrasburgo revisara sus antiguas leyes, finalmente en el año 2008 se pudieron celebrar elecciones libres en Sark, aunque las cosas no fueron tan bien a los Barclay, al menos económicamente hablando. Los candidatos que se presentaron a las últimas elecciones, suponían un 10% de la población, que es de aproximadamente unas 507 personas.

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