El origen de la vainilla

Donuts

¿Quién no ha probado alguna vez la vainilla? Es uno de esos sabores con los que parece no haber término medio, o lo amas o lo odias, y además estas pequeñas vainas presentan una serie de curiosidades que la hacen aun más interesante, cara e incluso peligrosa de lo que todos pensábamos. En primero lugar hay que decir que la vainilla procede de una clase determinada de orquídea propia de México, y su consumo puede provocar que el cuerpo segregue adrenalina, por lo que se puede considerar como medianamente adictiva.

Esta orquídea es la única hermafrodita de su especie, además de ser la única en dar frutos, en este caso las pequeñas vainas que conocemos como “vainilla”. Este nombre se lo dieron los españoles, pero los antiguos tonacas la conocían como la Xahanat (flor negra), y los aztecas como Tlixotlil. Estos pueblos las utilizaban para aromatizar, como ofrenda y también como medicina ya que actúa como leve antiséptico ante algunas infecciones bacterianas.

En un principio sólo se producía vainilla en México y cuando los europeos trataron de cultivarla se toparon con que las plantas florecían, pero no producían las pequeñas vainas de las que se extrae el aroma. Para su sorpresa estas plantas no dieron fruto porque necesitaban de una abeja mexicana concreta para que las polinizara, y se tuvo que crear un método artificial ante la imposibilidad de cambiar el hábitat de la abeja. Con el nuevo método, México se quedó sin el monopolio mundial de producción de vainilla.

Por último recordar que la vainilla es cara debido al trabajo que conlleva su recolección, puramente manual, y por el largo periodo de tiempo que se necesita para su cultivo, entre 13 y 15 meses. Ello explica que sea la segunda especie más cara del mundo, sólo superada por el azafrán.

Foto vía: birdsontheblog

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