La teoria del Big Bang y el origen del Universo

Big Bang

Georges Lemaître planteó en 1931 la idea de que el Universo se había expandido a partir de un punto ultraconcentrado, de infinita gravedad e infinitamente pequeño, en un volumen similar al de un átomo. Este átomo fue bautizado como el “Huevo Cósmico” o también “Átomo Primitivo”. Por su parte Alexander Friedmann había comprobado que la Teoría de la Relatividad era compatible con esta idea.

En el año 1948 George Gamow hace algunos ajustes a la teoría de Lemaître, agregando que los átomos y elementos químicos que componen el Universo no estaban presentes en ese Átomo primigenio, sino que se formaron en sus primeros minutos de existencia tras la “explosión”.

La teoría de Georges Lemaître y Gamow fue rechazada por la comunidad científica a falta de pruebas más concluyentes, y pasó a ser olvidada por la ciencia durante décadas, siendo rescatada en 1965 cuando se descubrió de forma casual el Fondo Cósmico de Microondas (el “eco” energético residual del Big Bang).

El término Big Bang fue utilizado en principio de forma peyorativa por Fred Hoyle en 1949 durante una conferencia, en la que defendía su idea del Universo Estacionario (estable, sin origen ni fin) frente a la postulada por Gamow y Lemaître, y a la que se refería como “un Universo surgido de un gran estallido”. Con tres veces que mencionó este término durante la charla quedó irremisiblemente unido a la teoría, para disgusto de Lemaître y Gamow, cuya teoría tampoco hablaba de una explosión propiamente dicha, sino de una rápida expansión.

Según la teoría del Big Bang, toda la materia que contiene el Universo estuvo una vez condensada en un punto de infinita densidad, que en algún momento (y por razones aun desconocidas) explota y se expande, dando lugar a todo lo que conocemos, incluyendo el Tiempo y el Espacio.

Si tomamos la expansión del Universo y retrocedemos en el tiempo veremos por lógica una contracción, en la que todo (materia, espacio y tiempo) se terminará condensando en un mismo punto. Si sumamos a esto la expansión, comprobada mediante las observaciones del espectro de luz de las galaxias por parte de Edwin Hubble, la conclusión más lógica es que algún tipo de explosión debió ser el origen del Universo.

La expansión del espacio se puede representar con una sencilla metáfora: Si pintamos en un globo deshinchado varios puntos con un rotulador y luego lo inflamos, todos los puntos dibujados se separarán entre sí a medida que la superficie del globo se expande. Algo así ocurre con el Universo, y esto explica que todas las galaxias que podemos observar se alejen de nosotros, siendo su velocidad de alejamiento proporcional a su distancia. Cuanto más lejos está, más rápido se aleja, y esto sólo se puede explicar si el Universo (y con él el Espacio) efectivamente se expande.

La Física Teórica nos explica lo sucedido a partir de la centésima parte de un segundo después de la gran explosión, en la que la materia, entonces compuesta en exclusiva por partículas elementales (electrones, fotones, neutrinos, y un largo etcétera),  fue expulsada en todas direcciones.

En los instantes siguientes al Big Bang, la materia comienza a expandirse con enorme velocidad, mucha más de la que presentaría en una mera explosión, dando origen a la Teoría Inflacionaria, que pretende explicar el por qué el Universo se expande como lo hace.

Foto vía: universetoday

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