La gran mancha roja de Júpiter

Jupiter mancha roja

La gran mancha roja, una de las características más distintivas de la atmósfera de Júpiter, es un gigantesco vórtice anticiclónico que gira en contra de las agujas del reloj, y que ha estado activo al menos durante los últimos cuatro siglos. En su interior cabría casi tres veces nuestro querido planeta Tierra. También puede presentar variaciones en su tamaño, aunque aun no se tiene una idea clara de los procesos que llevan a estos cambios.

Se encuentra situada al sur de su ecuador, y curiosamente según su actividad y la composición de sus nubes puede presentar varios colores, desde rojo intenso hasta una anaranjado ocre. Estos cambios de color podrían deberse a los gases que ascienden hasta interaccionar con la radiación procedente del Sol, y las observaciones demuestran que la gran mancha roja está por encima de las nubes circundantes.

Se estima que los vientos que generan este enorme huracán soplan a una velocidad de entre 400 y 500 km/h, y su movimiento da lugar a la creación de otra mancha más pequeña, una zona de fuertes turbulencias y de gran propensión a las tormentas. En todo el tiempo que los científicos han observado la evolución de la mancha roja ésta no ha dado señales de apaciguarse, y mucho menos de llegar a detenerse. También resulta interesante el hecho de que este huracán esté a 4 grados de temperatura más que las nubes que la rodean.

En cuanto a las teorías sobre cómo se originó la gran mancha roja, existen varias aunque ninguna ha sido confirmada. Por una parte tenemos la de los fuertes vientos que soplan en Júpiter, y que dieron lugar a la mancha roja. Por otra parte está la teoría de que un planeta o asteroide de gran tamaño colisionó con el planeta, y su entrada en la atmósfera causó un remolino que dura hasta nuestros días.

Foto vía: wanderingspace

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