¿Por qué las arañas no se pegan en su propia tela?

Tela de araña

Estamos acostumbrados a ver como cualquier insecto que caiga en una telaraña queda irremisiblemente pegado a ella y por lo tanto está condenado, pero las arañas pueden caminar por su tela tranquilamente sin quedar pegadas ¿por qué ocurre esto? Pues resulta que científicos del Instituto Smithsoniano de Investigación Tropical (Universidad de Costa Rica) se han puesto manos a la obra para descubrir la respuesta y resulta que no hay una sino varias explicaciones para esta pregunta.

En el caso de las tejedoras orbiculares (aquellas arañas que tejen sus telarañas usando patrones circulares) hacen una pequeña “trampa” y es que segregan dos clases de hilo, uno pegajoso con el que tejen la trampa para insectos (la tela en espiral exterior), y otro no pegajoso que utilizan para desplazarse (los radios de la espiral y la zona central donde la araña espera a su presa). Otra característica distintiva entre las arañas tejedoras y las arañas de suelo o cursoriales es que pueden cardar su tela mediante tres uñas especiales que posee en los extremos de sus patas.

También hay arañas que no necesitan segregar dos tipos de tela, ya que poseen en el extremo de sus patas unos diminutos pelitos recubiertos por una película de ácidos grasos que contrarrestan los elementos pegajosos de la telaraña, y le permiten caminar sobre ella con problema. Curiosamente la composición de cada tela y cada recubrimiento varía, por lo que una araña con esta cualidad quedaría pegada en la tela de otra especie si se le ocurriese caminar sobre ella. Una excepción a esta regla es la araña cazadora, especializada en depredar arañas tejedoras y cuya protección le permite andar sin problemas por la mayoría de telarañas sin quedar atrapada.

Durante este estudio también se procedió a quitar el recubrimiento de las patas mediante un lavado con hexano y agua, lo que llevó a descubrir que las arañas también mueven sus patas procurando minimizar el contacto con las zonas pegajosas (sobre todo al tejer la red), ya que incluso sin su protección podían andar sobre su tela, aunque claro está con mucha mayor dificultad.

Foto vía: centrofilosofia

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