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Archive for the ‘Arte’

Una de las frases mas celebres del mundo teatral

Marzo 02, 2008 By: Carla de Oyarbide Category: Arte, Origen No Comments →

Existe un sinfín de frases y dichos populares que se repiten una y otra vez pero que, casi con seguridad, uno no sabe bien de donde surgieron. Lo mismo sucede con ciertas costumbres y otra serie de “se debe” y “no se debe” hacer tal o cual cosa, o “se debe” y “no se debe” actuar de tal modo. El mundo teatral, no es la excepción a esta regla.

Actores en escena

Y qué ambiente más rico para la proliferación de estas costumbres, dichos, jergas. Un teatro es más que un espejo: es varios pequeños mundos nuevos representados. Un teatro es un universo que se transforma cada nueva función, su esencia misma es el cambio –como la vida misma ¿tal vez?-.

Dejando de lado mi amor por el teatro y volviendo a los dichos propios de este universo mágico, hay uno, muy utilizado en España y otros países de habla hispana –como es el caso de Argentina- que la primera vez que lo escuché, a decir verdad, no lo comprendí y no tenía ni idea que ésa era una expresión de buenos deseos.

Hay quiénes dicen que es grosero, que es muy vulgar, y hay quiénes, al contrario, les parece gracioso o hasta cariñoso.

Me refiero a la conocida frase de “mucha mer”, la cual no significa más que un deseo de suerte en el ámbito teatral. Al parecer, desear y pronunciar literalmente “buena suerte” (será cuestión de creencias, obvio, o de supersticiones) en el mundo teatral sería más bien todo lo contrario: un augurio nefasto y para nada fausto.

Existen dos versiones principales sobre el origen de esta frase, o mejor dicho, sobre la costumbre de enunciarla como sinónimo de buenos deseos o de deseos de éxito: la primera sostiene que allá por finales del siglo XVI, sólo las personas de las clases altas podían concurrir al Teatro o al Corral de Comedias, y como ejemplares del estrato social al cual pertenecían lo hacían en sus carros tirados por caballos. Ahora bien, imaginemos por un momento qué sucede si en un lugar a cielo descubierto (¡menos mal!) juntamos una gran cantidad de caballos a la entrada: se acumularía también una gran cantidad de las heces de estos animales.

Corral de Comedias de Almagro

Es decir que cuánto más “mer” hubiese en el lugar, más gente y, por ende, un mayor éxito para la obra allí representada.

Hay otra segunda versión que también proviene de la época pero que alude a la calidad de nómades que tenían aquellas compañías populares de teatro: se movilizaban en sus carromatos y hacían escala en distintos pueblos, si al llegar a la entrada de uno de ellos en particular veían una gran cantidad de estiércol, esto significaba que allí había una gran feria, mercado o similar dónde poder hacer su espectáculo y luego irse en busca de otro nuevo pueblo en el cual presentarse.

También puede haber otra explicación más sencilla y de orden lingüístico: probablemente, sólo provenga de la costumbre francesa de decir “merde” como expresión de éxitos.

En lo personal, me parece muy probable que esta costumbre haya quedado como una herencia de los corralones de comedias del siglo de oro Español como también puede provenir de la costumbre francesa de pronunciar merde, o, a lo mejor, sea una conjunción de ambas.

Corral del Conde Dibujo

Con respecto a la discusión de si es correcta o no, de buen o mal gusto, creo que, cualquier término que se utilice, vale más la intención con que se lo haga que el significado en sí mismo. Además, en el ámbito teatral es sólo otra de las tantas costumbres y casi con toda seguridad que ningún actor se va a ofender si antes de salir al escenario, antes de un estreno, un amigo o familiar le dice: ¡mucha mer!!

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La Opera de Sydney

Enero 22, 2008 By: Felix Marquez Category: Arte 2 Comments →

La Casa de la Ópera de Sydney (Australia) es un edificio emblemático Patrimonio de la Humanidad. La diseñó el arquitecto Jørn Utzon en 1957 y fue inaugurada en 1973. Pese a su magnificencia es un edificio que no fue terminado por el mismo arquitecto que la inició, el cual dimitió en el año 1966 por desacuerdos insalvables. El problema principal que existió fue que Utzon ideó el proyecto pero no sabía cómo realizarlo técnicamente aún. Pero primero, algo de historia.

opera

Las autoridades municipales de Sydney querían construir un edificio en el puerto de la ciudad que fuera reconocido mundialmente por su belleza arquitectónica así que convocaron un concurso de ideas. De entre los 233 proyectos de 32 países distintos se eligió el de Jørn Utzon, un arquitecto que había ganado muchos concursos pero que aún no había construido ninguno de ellos. Su diseño surgió cuando el arquitecto pidió una manzana para el postre y sin llegar a pelarla hizo una división de la fruta en 8 partes con un cuchillo. Cada parte tenía 3 caras planas y un octavo de superficie esférica. Las colocó en orden y pensó que parecían las velas de un barco en el mar. Quedo tan fascinado con este concepto que no se preocupó mucho del resto de la obra, de hecho utilizó hormigón para la construcción y alfombras rojas como recubrimiento del interior. Viene a ser como un precioso envoltorio para un producto mediocre.

sydney

Su idea era que las partes esféricas se recubrieran de cerámica reflectante para que brillaran con la luz del sol y parecieran un velero enorme. Lo malo es que no había pensado aún cómo edificar estas esferas y no existía nada similar así que había que calcular una estructura que resistiera a estas cúpulas. El viento era otro problema, dada la rigidez del material. Era tanto el empeño de las autoridades en tener este edificio que costearon los modelos a escala que fue construyendo el equipo de Utzon para comprobar su resistencia. La obra se retrasó 9 años sobre lo previsto y el coste final se desvió un 1400% del presupuesto inicial. Las arcas de la ciudad de Sydney aún se están recuperando.

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Boceto inedito de Miguel Angel sobre San Pedro

Diciembre 07, 2007 By: Javier Gómez Category: Noticias, Arte No Comments →

En 1547, la construcción de la Basílica de San Pedro fue encargada a Miguel Angel Buonarrotti, cuando éste contaba con la edad de 72 años. Sin embargo, el gran artista italiano no pudo ver acabada la obra, porque murió en el año 1564. Se encargaron de la finalización los artistas Giacomo della Porta y Domenico Fontana.

Boceto inedito San Pedro por Miguel Angel

Sin embargo, Miguel Ángel, un carácter especial donde los hubiera, destruyó casi todos sus bocetos antes de morir, y pocos de ellos pudieron ser utilizados por sus dos sucesores para continuar con la construcción.

Ahora, la Fábrica de San Pedro, organismo encargado del mantenimiento de la Basílica Vaticana, dice haber encontrado uno de aquéllos bocetos, inédito hasta la fecha, en el que se revelan algunos de los proyectos y trazos de Miguel Angel en 1563, sobre la construcción de la cúpula de San Pedro. Al ser de un año anterior a su muerte, este boceto sería el más tardío en vida de Miguel Angel.

Según los expertos vaticanos se trataría claramente de una obra de Miguel Angel, que podría haber servido para dar indicaciones a los obreros, dado que se traza de un trozo de papel escrito a tiza en rojo y con una numeración al margen.

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