Frases y dichos populares II

Irse de picos pardos.

En la Edad Media, la ley obligaba a las mujeres de vida alegre a usar, como distintivo de su profesión, un jubón -vestidura que cubre hasta la cintura- de picos pardos. De ahí que originalmente la expresión irse de picos pardos significaba irse con una mujer de la vida. Hoy, sin embargo, el modismo se usa como sinónimo de diversión y juerga, pero no necesariamente con mujeres de mala fama.

La ocasión la pintan calva

Los romanos adoraban a una diosa llamada Ocasión, a la que representaban como una mujer bellísima puesta de puntillas sobre una rueda y con alas en los pies o en la espalda, para indicar que las cosas buenas pasan rápidamente. Ocasión llevaba la parte delantera de la cabeza cubierta por una hermosa cabellera, pero estaba totalmente calva por detrás. De este modo se daba a entender que una vez que ha pasado la ocasión es del todo imposible recuperarla o asirla, y que , por consiguiente, no se debe dudar un instante en aprovechar una oportunidad.

En realidad, el dicho no es del todo exacto, ya que a la diosa Ocasión no se la representaba calva. Sólo en parte.

Echarle a uno el muerto.

La expresión se utiliza normalmente para imputar a un tercero la culpa de lo que no ha hecho. Al parecer, el origen de la expresión se remonta a la Edad Media. Según las leyendas medievales, cuando dentro del término de un pueblo aparecía el cadaver de una persona muerta de forma violenta y no se esclarecía quien lo había matado, los habitantes de dicho municipio estaban obligados a pagar una multa. Para evitar esta sanción, que se conoce como homicisium, los vecinos aguzaban el ingenio, y uno de los recursos más utilizados era no airear el hallazgo , meter el cadáver en sacos, y en la oscuridad de la noche, arrojarlos en el término de otro municipio.

Echar el muerto a otro pueblo vecino, era por tanto, cargarle con la responsabilidad de un crimen y con la multa correspondiente, salvo que se entregara o se capturara al asesino.

Ser más chulo que un ocho.

Frase castiza que nació en el barrio madrileño de Manzanares, según una crónica publicada por Baró Quesada en el diario ABC, el 8 de Octubre de 1963. La cifra hace alusión al tranvía nº 8, que hacía el servicio entre la Puerta del Sol y San Antonio de la Florida. Tenía su última parada y cochera a la vera de la Bombilla, «allá donde se abrían las fondas de los Viveros y Cantarranas y sonaban estridentes y sentimentales los planos manubrios de La Huerta y Casa Juan»

Dar gato por liebre.

Este dicho se utiliza cuando se intenta engañar en la calidad de una cosa por medio de otra inferior que se le asemeja.

Antiguamente, las hospederías gozaban de una dudosa fama, sobre todo en materia de viandas. Entre otras acusaciones los venteros eran a menudo sospechosos de echar un asno en adobo y venderlo como ternera, y de servir platos cuyo contenido no se sabía si era conejo, liebre, cabrito o gato. Era tanta la desconfianza en estos establecimientos que llegó a hacerse habitual entre los comensales la práctica de un conjuro al sentarse a comer:

Si eres cabrito,
mantente frito;
si eres gato,
salta del plato.

Print Friendly, PDF & Email

Tags:





Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top