¿Qué es la Alergia primaveral?

Alergia primaveral

Con la llegada de la primavera dejamos los abrigos y seguimos teniendo las narices rojas, pero ya no por los enfriamientos sino por la llegada de las alergias. Estornudos, erupciones, moqueo, todo un lote de síntomas que casi no nos dejan ver las flores que comienzan a aparecer a nuestro alrededor. Pero, ¿qué es una alergia?

La alergia es una reacción exagerada de nuestro organismo ante una sustancia extraña por considerarla potencialmente peligrosa. El término “Alergia” fue ideado por el Doctor Clemens Peter von Pirquet von Cesenatico en 1906, incluso cuando aún no sabía lo acertado de la etimología del término escogido. Según este Doctor: “ Para expresar la idea general de cambios en la modalidad reaccional, propongo la palabra “alergia”. Allos significa otro, una desviación de la respuesta original respecto al comportamiento de los normales; ergon, trabajo, actividad, reacción, acción.”

Retrato frutal

Prácticamente todo el mundo tiene algún tipo de alergia, ya que todos podemos reaccionar de manera hipersensible ante alguna sustancia. Dependiendo del lugar donde se manifiesta y del elemento que la provoca (alérgeno) las podemos clasificar. La típica de la primavera se produce por el polen, es también llamada la “fiebre del heno” y se manifiesta con una rinitis a la que se asocia el enrojecimiento de los ojos. Mucha gente piensa que en la actualidad somos más sensibles al polen porque nuestra alimentación es menos sana, vivimos en un mundo con menos relación con la naturaleza y en general que somos más débiles.

Sin embargo, una parte importante de el aumento exponencial de las alergias actualmente se deben a que el número de agentes alérgenos ha aumentado. Baste pensar en la libre circulación de alimentos de muchos países, el transporte y comercio entre lugares alejados, la venida de nuevas especies vegetales que adornan nuestros parques y casas. Y también hay que prestar atención a nuestros cambios de costumbres. Las nuevas urbanizaciones que llenan, por ejemplo, España están rodeadas de cipreses utilizados como setos. Aunque el ciprés siempre ha sido una especie mediterránea común, ahora las concentraciones de polen son brutales lo que ha agravado lo que antes eran simples molestias de origen alérgico.

Una de las recomendaciones más importantes es hacerse unas pruebas para detectar si tenemos realmente alergia. Consiste en introducir una pequeña cantidad de los alérgenos más habituales bajo la piel y comprobar la reacción que se produce. Esto nos ayudará a evitar en la medida de lo posible la exposición a estos elementos, tanto alimenticios como ambientales. También permite al especialista indicarnos un tratamiento posible que palíe los efectos negativos que se producen, sobre todo en determinadas épocas.

Más información en:

Alergias: causas, tipos y consejos

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