El mapa de Piri Reis

Piri Reis

La Historia no es un reflejo de verdad. Sabido es que la escriben los que ganan, pero también la deforman los que la cuentan, la acomodan según los intereses en juego, la estiran, la resaltan, la aplacan. La Historia no es más que un relato arbitrario, por lo general simplificado, y tendencioso de algo que pasó. Si es que pasó…

El relato del “descubrimiento de América” es conocido por todos. Según este, Colón busca financiamiento a los reyes católicos porque intuye que siguiendo la ruta de occidente, puede llegar hasta los países de oriente. Los reyes confían en el comandante y le dan tres naves para su expedición. En el camino hacia las Indias, se “choca” con un nuevo continente. Eso dice la Historia.

Sin embargo, hay quienes dudan de este relato. Y sostienen sus dudas en un elemento concreto, un mapa que data de los años de Colón y que muestra el continente americano en todo su esplendor, tal como no lo podían ver en esas épocas. Un mapa misterioso, que es el resultado de la copia de mapas mucho más antiguos. Se trata del mapa de Piri Reis.

Fue encontrado en el palacio Topkapi, en Estambul, en el año 1929. Se trata de un mapa dibujado sobre piel de gacela, que muestra con asombrosa exactitud las costas de África, de Europa y de América. Fue confeccionado por el almirante turco Piri Reis en el año 1511 y publicado algunos años después. Sobre sus márgenes tiene notas hechas por el propio Piri Reis donde explica que fuentes utilizó para realizar el trabajo. Y he ahí lo más sorprendente.

Según el marinero musulmán, el mapa fue tomado de varios otros aún más antiguos, confiscados por el tío de Piri Reis a un marinero europeo durante un atraco a un barco. Este marinero había viajado con Colón a América. Según pudo saber, éstos correspondían a la época de la biblioteca de Alejandría, y describían toda la faz de la Tierra.

Por lo que se puede deducir que Colón, para la época de su viaje a América, tenía en su poder estos mapas que mostraban con detalle todas las tierras del mundo. Por lo que la historia del “descubrimiento” fortuito, se deja de lado. Según este relato, Colón sabía muy bien a donde iba. Así se explica mejor que haya podido convencer a los reyes para financiar una expedición a lugares desconocidos. En este caso, los mapas representaban un elemento concreto para indicar la viabilidad del proyecto.

Además, el hecho que hayan existido unos mapas que mostraban con exactitud toda la faz del planeta, habla también de conocimientos que tenía el mundo antiguo y que no son reconocidos de la manera que se debería. Que ni siquiera, en muchos casos, como en este, son tenidos en cuenta.

Negados o minimizados por una civilización que se pretende científica, racional y adelantada, pero que es incapaz de escuchar a un pasado que puede cambiar la Historia.

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