Julio César y los augurios de su asesinato

El asesinato del mayor emperador romano es uno los magnicidios más famosos de la historia. La muerte de Julio César, tanto por la importancia histórica de este hombre, como por la serie de acontecimientos que rodearon el homicidio, es uno de los hechos más particulares de la historia de Roma. En este artículo repasaremos algunas de las señales premonitorias del hecho, que existieron, pero que no fueron “advertidas” por el amo de Roma.

“Cuídate de los Idus de Marzo” fue lo que le dijo un adivino a César, siendo el Idus el 15 de marzo en el calendario romano, pero el Emperador se burló del augurio.

Según Plutarco, Calpurnia, la esposa del Emperador, tuvo una pesadilla en la que vio a su marido degollado, por lo que le pidió que no saliera ese día de la casa, pero César no la escuchó.

Otra vaticinio de resonancias escalofriantes fue el que se produjo en una cena la víspera del asesinato. Allí, se suscitó una discusión entorno a cuál era la mejor muerte, y de pronto, ante la sorpresa de todos, Julio César sentenció: “¡La imprevista!”, provocando un hondo silencio entre los presentes. Cabe aclarar que, eran tantos los implicados en la conspiración para asesinarlo que es difícil saber hasta qué punto César realmente ignoraba lo que iba a ocurrirle…

Por otra parte, más que un vaticinio, lo que hizo un griego llamado Artemidoro, que había oído conversaciones de los conspirados y que se dio cuenta de lo que iba a suceder, fue intentar poner sobre aviso al Emperador. Pero llegar hasta el hombre más importante del Imperio Romano no era tan fácil, y lo único que pudo hacer Artemidoro fue acercarle un papel con la advertencia. Un advertencia que César no llegó a leer.

Finalmente, el mismo día del Idus, Julio César se encontró con el adivino que le había advertido del peligro que corría en esa fecha. Entonces, César le dijo burlándose del supuesto error, “Ya están aquí los Idus de Marzo…” Ante lo que el adivino respondió: “Sí, pero todavía no han pasado”.

Minutos después el Emperador caía muerto apuñalado por los senadores de Roma. Veintitrés puñaladas recibió el cuerpo de Julio César, pero como se sabe, la daga que lo mató fue la que empuñaba Bruto

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2 comentarios

  1. anna dice:

    Que error mas grande en este articulo… Julio Cesar no fue un Emperador romano sino un senador, consul, intregante del triumvirato y finalmente dictador romano. Cesar murió a finales de la REPUBLICA romana por tanto no existian los emperadores. Fue su succesor, octavio Augusto quien derroco la republica y se nombro PRIMER EMPERADOR romano.

  2. Dani dice:

    Emm técnicamente el primer emperador fue Tiberio. Octavio rechazaba el imperatus permanente que le ofrecían y lo renovaba cada seis meses.

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