Los primeros helicópteros de la Historia

El invento de los helicópteros

La Humanidad desde siempre tuvo el deseo de volar, de imitar a los pájaros la posibilidad de superar la barrera de la gravedad, que nos «ata» al suelo terrestre. Ese deseo llevó al Hombre a inventar artefactos que le permitieran permanecer en el aire durante un tiempo considerable.

Así aparecen las avionetas, los aviones y los helicópteros. Claro que lo que buscaban los inventores del helicóptero no era velocidad precisamente. Sino que por el contrario, buscaban un artefacto que se moviera a velocidades lentas e incluso, de ser necesario, permaneciera inmóvil en el aire.

Una idea más que interesante y lógica, si uno se pone a analizar todas las veces en que fue necesario el uso de los helicópteros para rescate de personas (algo común ver en las películas), o incluso en el campo militar su función es indiscutible.

¿Quién ideó al helicóptero?

Pues quien primero estableció el proyecto fue nada más y nada menos que Leonardo Da Vinci hacia el año 1500. Pero para 1784, un pequeño helicóptero de juguete fue introducido en Europa, cuyo origen era China. Europa se entusiasmó de forma rápida e increíble con los helicópteros. Todos los avances logrados radican en personajes oriundos del Viejo Continente.

El inglés George Carley construyó uno provisto de una hélice (de ahí su nombre), que alcanzó una altura de unos 27 metros. En 1828 el italiano Vittorio Sarti diseñó su propio modelo, e hizo lo propio el francés La Landelle, cuyo proyecto tenía la forma de un barco y sus hélices serían movidas por vapor, pero nunca logró llevar a la práctica su modelo.

En 1878 Enrico Forlanini consiguió hacer volar una máquina, cuyo funcionamiento era a vapor, a unos 13 metros de altura. Finalmente en 1907 Louis Breguet consigue hacer volar el primer helicóptero con pasajeros.

Por otra parte, el helicóptero tiene ciertas peculiaridades que lo convierten en algo distinto de otros transportes aéreos, como la posibilidad de movimientos tales como ir en dirección vertical, es decir, arriba y abajo, y también el poder moverse hacia atrás. Además los giros son más sencillos en un helicóptero que con un avión.

Así pues, no se puede dudar de que con el helicóptero se logra un avance más que importante para superar a la gravedad y admirar esta Tierra nuestra desde una posición privilegiada.

Foto Vía: Flickr – Gonlor

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