¿Es posible viajar en el tiempo al futuro?

Reloj loco

Viajes en el tiempo… ¿quién no lo soñó alguna vez? Es un tema apasionante que nutre bibliotecas enteras de ciencia ficción. Pero, un momento ¿ciencia ficción? Pues resulta que no sólo. Amigos, el hombre sabe de sobra que puede viajar en el tiempo y hasta sabe, teóricamente, cómo hacerlo. ¿Sorprendidos?

Claro que no es tan sencillo… en la práctica. Además, hay un detalle que no se nos debe escapar. El tiempo no es reversible, camina en un único sentido: hacia adelante. Por consiguiente, ¿es posible viajar al futuro? Sí, lo es. ¿Y al pasado? Por supuesto que no.

Por eso no es válida la conocida réplica de «si se pudiese viajar en el tiempo ya habríamos sido visitados por los hombres del porvenir». En cambio, si podría suceder que los hombres del futuro recibiesen la visita inesperada de los hombres del presente. ¿Qué os parece?

Entonces ¿cómo se hace? La teoría la pone la relatividad. Y basta con la primera formulación de Einstein, con la llamada relatividad especial. Los conceptos involucrados son los dos postulados de la teoría de este gran genio, que explican el fenómeno de la dilatación del tiempo. Vamos ahora a probar la audacia de una exposición tan clara como sencilla, sin soslayar el necesario rigor…

Siempre que se habla de movimiento, o de velocidad (rapidez), hemos de especificar el marco referencial. El movimiento es relativo: la velocidad de un objeto puede variar en función del marco de referencia. Por ejemplo: el revisor se mueve por el vagón de un tren a unos 2 Km/h con respecto a los asientos. Sin embargo, el vagón avanza a unos 150 Km/h respecto del conductor que espera en el paso de nivel.

Imaginemos a un futbolista encima una plataforma en la vía férrea y ante una portería. El futbolista chuta tres veces sobre el balón, que alcanza siempre la misma velocidad: 80 Km/h. En el primer intento, la plataforma está inmóvil. Cualquier Casillas de barrio no tendrá dificultad en detener un lanzamiento a 80 Km/h.

La segunda vez, sin embargo, el futbolista chuta sobre un vagón o  plataforma que se mueve hacia la portería con una velocidad de 60 Km/h. ¿Con qué rapidez llega la pelota cuando la para el portero? Tendrá que ser esta vez un Casillas auténtico: la velocidad será la suma de los 80 Km/h de la pelota respecto a la plataforma, más los 60 Km/h de la plataforma respecto al suelo. Total: 140 Km/h.

¿Y si el vagón se alejase a 60 Km/h? Esta vez hasta podríamos ser nosotros el portero: la pelota llegaría mansita, apenas a unos 20 Km/h. ¿Todo esto qué quiere decir? Pues lo que ya hemos dicho, que la velocidad, la rapidez (utilizamos ambas nociones, ahora, de manera indiscernible), es relativa. Este descubrimiento se debe a Galileo. Pero Einstein fue bastante más lejos… y lo comprobarás en un próximo artículo.

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