Parafilias conocidas

El término «parafilia», procede del griego, y literalmente significa «al margen» (para) «del amor» (filia). Designa una conducta anormal en el comportamiento sexual del hombre o la mujer, que no siempre está asociado al coito.

La Psicología, por su parte, define las parafilias como «trastornos mentales que se expresan a través de preferencias sexuales recurrentes e intensas, y fantasías y actos que impliquen objetos, actividades y situaciones inusuales que lleguen, incluso, a causar la alienación social de la persona que las padece».

Al mismo tiempo, este término también hace referencia a toda aquella práctica sexual inusual, dejando de lado cualquier aspecto psicológico o moral.

Sea como sea, entre las parafilias más conocidas encontramos:

  • Exhibicionismo:

Es una preferencia sexual que busca practicar actividad sexual en lugares públicos, o bien por mostrar los genitales ante personas desconocidas. Seguro que os suena el típico individuo con gabardina, sombrero y gafas, que a la primera de cambio se abre la ropa y…¡zas!

  • Fetichismo:

Consiste en la excitación que se consigue por medio de objetos inanimados femeninos, mayormente, como bragas, tangas, sujetadores, ligueros, zapatos de tacón…O también por zonas del cuerpo que no son consideradas como sexuales: póngase por caso las axilas.

  • Frotismo:

Como su nombre indica, aquí la gracia está en frotar. Concretamente en frotarse o restregarse contra desconocidos, logrando así la excitación. Si no lo crees, monta en el metro en hora punta.

  • Masoquismo:

El masoquista encuentra placer sometiéndose física y psicológicamente a otra persona. El dolor es fuente de excitación.

  • Sadismo:

El sádico es la pareja perfecta para el masoquista. La excitación es producida al infringir dolor a la otra persona, al humillarla y al someterla.

  • Voyeurismo:

Preferencia sexual que implica observar en la distancia el acto sexual, o los cuerpos desnudos de otras personas.

  • Tele-escatología:

Esta es nueva, propia de tiempos modernos. La padece todo aquel individuo que se excita diciendo obscenidades por teléfono.

  • Coprofilia, urofilia y emetofilia:

Estas las he dejado para el final por razones obvias. La primera implica la excitación sexual provocada por el contacto de heces humanas; la segunda, de la orina, y la tercera de vómito.

Haber, hay muchísimas más. Aunque en mi humilde opinión, la mayoría queda en la intimidad de la persona. Los gustos sexuales son únicos, como únicas son las personas. Una parafilia no tiene por qué ser considerada una enfermedad, siempre y cuando no altere el buen funcionamiento de la personalidad y no se convierta en compulsión, es decir, no llegue a dominar al sujeto. ¿Tú que opinas?…

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