Autopsias, origen e importancia

La autopsia por Rembrandt

Hoy en día, la autopsia es el único método válido y fiable para confirmar la causa de la muerte. Etimológicamente, la palabra «autopsia» proviene del griego, y consta de dos términos «auto», que significa «por uno mismo» , y «ops» que significa «visión». Literalmente sería «ver por uno mismo».

La primera autopsia médica de la que se tiene conocimiento, data del año 300 a.c., y fue llevada a cabo en Alejandría. Más adelante Galeno, célebre médico griego de la antigüedad, ya había establecido relación entre lo encontrado en las autopsias y los síntomas que le describían sus pacientes. Pero la primera autopsia legal fue ordenada en 1302, por un juez de Bolonia, con el fin de esclarecer la causa de una muerte. Artistas tales como Leonardo da Vinci o Miguel Angel, realizaron autopsias para mejorar la compresión de la anatomía humana y perfeccionas sus obras.

El proceso de la autopsia comienza con un minucioso examen de la parte externa del cuerpo. A continuación, la parte del pecho es abierta en forma de Y, y del esternón hacia el pubis se traza un solo corte recto. Se retiran las costillas y se procede a examinar los órganos internos, ya sea a simple vista o con la ayuda de un microscopio. Una vez acabado el proceso y sacadas las conclusiones, se sustituyen los órganos y se cierran las incisiones.

Las autopsias son útiles a la hora de ver cómo funcionan algunos tipos de prótesis ( por ejemplo, una válvula cardíaca). Gracias a esto se ha podido ir rediseñando estos elementos y mejorándolos. Asimismo, también son una ayuda a la hora de supervisar nuevos tratamientos médicos, e investigar que efectos tienen en el cuerpo humano. De este modo, las dosis pueden ser ajustadas a fin de que causen el mínimo daño posible.

Gracias a las autopsias se encuentran enfermedades y dolencias nuevas, de tipo ambiental. Por ejemplo, una determinada intoxicación por inhalación de ciertas sustancias. El hecho de que la autopsia la revele, facilita que sea catalogada y posteriormente estudiada para su prevención o posible tratamiento.

En los hospitales, la realización de estos procedimientos es una forma de llevar un control de calidad. Lamentablemente, las autopsias sólo pueden recoger los «errores». Si su uso se generalizara (no todo el mundo permite que se le haga una autopsia a un ser querido), sería un gran paso a la hora de aprender más sobre determinadas patologías, evitando diagnósticos erróneos y, en consecuencia, tratamientos equivocados.

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Antropología forense

Fuente texto: abc.net.au

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