Lobsang Rampa, el falso Lama de Plympton

Hace ya casi 20 años que llegó a mis manos un libro titulado El tercer ojo, en el que un Lama tibetano, llamado Martes Lobsang Rampa, contaba los detalles de su iniciación y educación como monje tibetano. En él se narraba como, mediante una delicada operación usando un pequeño hueso con dientes de sierra, le habían abierto el tercer ojo y era capaz, a raíz de ello, de ver el aura de la gente y de percibir más allá de las capacidades humanas normales. También hablaba de como se les entrenaba en la meditación, hasta conseguir levitar o incluso proyectarse astralmente.

Poco después llegaron dos libros más: El médico de Lasha e Historia de Rampa. En ellos se describía su periplo (ya ascendido a Abad), huyendo de la invasión del Tíbet por parte de los chinos y pasando por campos de concentración rusos y japoneses, de los que escapó haciendo uso de sus prodigiosas habilidades. También vaticinaba que la tercera guerra mundial se produciría en 1985 (me alegro de que no fuese cierto).

Estos libros, influyeron en mucha gente (entre los que me incluyo) y aportaron gran popularidad en occidente al Budismo Tibetano, pero ¿Qué hay de cierto en ellos?

El manuscrito de El tercer ojo, fue rechazado por varias editoriales y aceptado finalmente (previo pago de 800 libras por parte del autor) por la editorial británica Secker and Warburg, pero no sin antes ser enviado a expertos en cultura oriental. Uno de ellos afirmó: tras leer la primera página me convencí de que el autor no era tibetano, y tras leer la segunda, que nunca había estado en el Tíbet ni tenía el menor conocimiento de su cultura o costumbres. Pese a ello, el libro fue publicado y se convirtió en un Best-Seller.

Heinrich Harrer (autor de 7 años en el Tíbet) fue uno de los investigadores que leyó el manuscrito, y no contento con el contenido, contrató a un detective llamado Clifford Burguess, que descubrió que tras la figura de Lobsang Rampa estaba Cyril Henry Hoskin.

Cyril Henry Hoskin nació el 8 de Abril en 1910, en la ciudad de Plympton, Inglaterra. En 1948 cambió su nombre por Carl Kuon Suo y alegaba estar «poseído» por el espíritu de Lobsang Rampa. Decía que era el lama quien escribía sus memorias a través de su cuerpo, cedido amablemente por Cyril después de un accidente al caer de un árbol.

Resulta increíble que, aun habiéndose descubierto el fraude y valorando el flaco favor que hacen sus libros al Budismo, sigan siendo considerados en occidente como auténticos. Y aun más, Cyril publicó 19 libros de diversos temas paranormales a lo largo de su vida y consiguió ganarse muy bien la vida, ejerciendo de astrólogo y vidente en sus ratos libres. De hecho, la polémica que produjo le sirvió como puente a la fama.

Y surge una pregunta ¿Son las editoriales honestas a la hora de contrastar los hechos? Por nuestro bien, espero que si.

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7 comentarios

  1. Alex dice:

    Leí el libro el Tercer Ojo.

    Coincido con varios de ustedes, es un libro muy ameno que nos deja «picados» al término de una jornada de lectura.

    En realidad, la cultura tibetana se plasma en ciertos pasajes como lo narra el libro. Pertenecí durante 6 años a una escuela denominada Guelug, o Gelugpa, y los maestros tibetanos que fueron encomendados para enseñar el «budismo» en occidente, narran historias muy similares de personas que pueden emanar (aparecer) objetos, o pueden levitar, etc.

    Sin embargo, en el fondo, hay que ir descubriendo que el mismo tibetanismo, como yo lo llamo, dista mucho del propio budismo fundado por el Buda de todos sabido.

    A lo largo de la historia, de la misma manera en que el cristianismo es tergiversado en muy distintas maneras, el budismo se corrompe con creencias metafísicas, cultura y folclore de un pueblo a todas luces supersticioso, que aun cree que se puede volar cuando no hay evidencias al respecto, y cuando la justificación para no demostrar dichos poderes, radica en la aparente intención del sujeto de mantener en secreto las capacidades, a todas luces mentirosas.

  2. Fabio O'Hara dice:

    Cómo crónica de la realidad no va, pero como novela fantástica es increíble, me gusto mucho…. lamentablemente quisieron vender un excelente ficción como realidad.

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