Cómo provocar lluvia artificial

Foto desde el cielo

Para comenzar, expliquemos por qué y cómo se produce la lluvia.

Cuando el viento pasa sobre la superficie marina va recogiendo el agua que se evapora, formado por gotas pequeñísimas. A medida que este aire va elevándose su temperatura se enfría, provocando que a estas gotas se adhieran cristales de hielo y se condensen, es decir, que comiencen a fusionarse hasta alcanzar el punto de saturación, un tamaño en el que ya no pueden continuar suspendidas en el aire ( cerca de unos 0.1 mm de espesor ). Este primer proceso tiene el nombre de nucleación.

En el segundo proceso llamado coalescencia, las gotas comienzan a caer y durante ese descenso las gotas más grandes van chocando con las gotas más pequeñas, formándose gotas aún mayores que son las que forman el agua de lluvia responsable de calarnos hasta las orejas si nos pilla en medio de un descampado.

El problema viene cuando no ocurre la nucleación, es decir, cuando la temperatura no es lo suficientemente fría. Y ahí es donde interviene la mano del hombre por medio de la lluvia artificial.

Investigaciones revelaron que el yoduro de plata tenía una estructura similar a los cristales de hielo, por lo que se pensó que esta sustancia ayudaría al proceso de nucleación.

La acción del yoduro de plata en las nubes consiste, básicamente, en unirse a las gotas de agua consiguiendo que pesen más y caigan, produciendo la lluvia e incrementándola en cantidad. ¿ Y cómo consigue adherirse este elemento al vapor de agua ? Pues porque el yoduro de plata tiene una estructura similar a la del hielo.

Otro método usado para provocar la lluvia es usando el hielo seco, que es el estado sólido del dióxido de carbono. Actúa de la misma forma que el yoduro de plata, pero es más barato. Su uso más frecuente es para despejar la niebla en los aeropuertos.

La forma en que las partículas de ambas sustancias son dispersadas en las nubes ser realizan por medio de fumigación desde aviones o bien desde lanzaderas terrestres. El personal encargado de estos procesos debe estar debidamente protegido para evitar el contacto con sus componentes tóxicos.

Y ya que hablamos de toxicidad, el uso de la lluvia de artificial es un tema controvertido. Los defensores argumentan que este método es la panacea para limpiar el aire contaminado. De hecho, estudios recientes han encontrado ciertas evidencias que demostraban que las nubes contaminadas no permitían la lluvia porque sus gotas eran demasiado pequeñas, por lo que la lluvia artificial era la única forma de provocarla y erradicar el problema.

Sin embargo, los detractores afirman que el gasto que genera la lluvia artificial no merece la pena, dado que el incremento de las precipitaciones es mínimo, incluso puede llegar a reducirlas al disipar las nubes antes de tiempo, colaborando con el nefasto cambio climático.

Lo que sí es indiscutible es que el uso del yoduro de plata, por mucho que digan que deja un mínimo rastro, imperceptible para el organismo humano y animal, si se lleva a cabo de manera regular en un mismo sitio durante años, comienza a acumularse y ahí es donde comienzan los problemas. El yoduro de plata es una sustancia tóxica de por sí. De hecho, aquellos que trabajan con ella tienen que protegerse con equipos especiales. Demasiada plata en el organismo favorece la aparición de una enfermedad llamada Argiria, en la que la piel y los ojos adquieren un tono azul oscuro, aparte de causar anemia y pérdida de peso importante.

El país que más usa este método (al menos que se sepa pública y notoriamente) es China. La lluvia artificial es el remedio más socorrido para extinguir incendio forestales y aliviar la tierra durante los tiempos de sequía, aumentando el nivel de los embalses. China es conocida por tener unos veranos bastante calurosos en los que la niebla, unida a la contaminación de los últimos años, está presente toda la estación. Cuando fueron a celebrarse los Juegos Olímpicos del 2008, el gobierno chino usó la lluvia artificial para despejar el ambiente y garantizar con ello un cielo azul que favoreciera la buena imagen de su país así como el buen rendimiento de sus atletas.

Lee también sobre:

Cómo se produce el fenómeno de “El Niño”

Tags: ,

Imprimir este artículo


1 comentario

Comments RSS

  1. José dice:

    Hace unos 10 años, ví un documental en el cual un cientifico japonés hacía llover en Brasil, utilizando agua pura en vez de yoduro de plata, subía un barril de agua a una avioneta y lo vertía mediante una manguera y una ducha obregadera al extremo de la misma, de tal proceso nunca he vuelto a saber.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top