Por qué los ojos de los gatos brillan en la oscuridad

ojos de los gatos

Si hay algo que no puede pasar desapercibido en un gato, son sus enormes ojos que brillan en la oscuridad. Pero, ¿a qué se debe este brillo intenso? ¿Es el único animal al que le ocurre? Lo cierto es que el proceso de visión es básicamente el mismo en personas que en gatos: la luz entra en el ojo y es absorbida por las células de la retina. Entonces, una reacción fotoquímica convierte la energía luminosa en impulsos nerviosos eléctricos en las fibras del nervio óptico. La imagen visual es enviada al cerebro y finalmente llega a la consciencia de la persona o del gato.

Existen dos tipos de células retinianas: conos y bastones. Los conos, concentrados en el centro del ojo, nos dan nuestra visión diurna. Cada cono dispara su propia célula nerviosa, con lo cual, el cerebro puede distinguir entre las señales procedentes de muchos conos vecinos. Esto da a nuestra visión una gran percepción de detalle y color.

Los bastones son más sensibles y numerosos y se encargan de la visión nocturna. Se agrupan entre sí, de modo que muchos bastones activan una única fibra nerviosa óptica. Esto ayuda a que el ojo pueda detectar algunos objetos en situaciones donde la luz es escasa.

Hay animales que viven casi en la oscuridad y cuyos ojos pueden discerir poco más que sombras (como las musarañas y los topos, por ejemplo). Por otra parte, los animales que cazan día y noche, han desarrollado ojos capaces de ver en ambas situaciones. Así, el ojo del gato está recubierto en el fondo de la retina por un «tapetum lucidum«, una capa que refleja cualquier luz que no sea absorbida en un primer momento. Así, esta luz pasa a ser recibida después por la retina. En cualquier caso, no toda esta luz es absorbida. Hay un porcentaje de luz residual que escapa de los ojos de los gatos  y es precisamente ésta la que hace que brillen en la oscuridad.

Un gato puede ver con una luz seis veces más tenue que la que nosotros precisamos. Detrás de la retina humana hay una membrana, el coroides, en el que incide cualquier rayo no absorbido por la retina. Si no fueran absorbidos, estos rayos se reflejarían, como ocurre en el caso de los mininos.

Esa es pues, la diferencia entre la visión de felinos y humanos: ellos tienen un tapetum lucidum en lugar de un coroides lo que hace que sus ojos brillen con esa fuerza y, además, su vista no sea tan nítida como la nuestra.

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1 comentario

  1. Mekeke dice:

    Hola, llevo poco siguiendo el blog y me parece muy interesante, y me sorprendio ver una entrada que hablara precisamente de algo que iba a buscar y yo tengo una duda. Tengo una gata con 1 mes mas o menos y sus ojos no brillan en la oscuridad, eso es normal?

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