Lençois Maranhenses, el desierto inundado

lencois maranhenses

Pese a que los desiertos se caracterizan principalmente por su aridez y por la escasez anual de lluvias, existe en Brasil una excepción a la norma, al menos en cuestión de precipitaciones al año, ya que entre los meses de Junio y Septiembre las lluvias inundan este lugar, dándole el aspecto de grandes lagos que salpican sus 1.500 km2 de superficie, en una de las más curiosas combinaciones de clima y entorno de nuestro planeta. Esta particularidad se debe a que el parque está situado junto a la cuenca del Amazonas, por lo que recibe gran parte de la humedad de esta región.

El Parque Nacional de Lençóis Maranhenses, también conocido como las Sábanas de Maranhâo tiene el honor de ser el desierto con más lluvias por año del mundo, lo que lo ha convertido en un destino turístico realmente único. Fue declarado como espacio natural protegido en 1981, y algunas escenas de la película brasileña “La casa de arena” fueron rodadas en su interior.

Estos lagos de agua dulce desaparecen progresivamente a medida que termina la estación de lluvias, pudiendo encontrarnos con grandes embalses en los primeros meses o con pequeños charcos en los últimos. Pese a que durante estas épocas de lluvia algunas zonas se llenan de vida animal, dando cobijo a numerosas especies de crustáceos y tortugas, durante el resto del año este desierto de arenas blancas continúa siendo un lugar inhóspito y árido.

El Parque Nacional de Lençois Maranhenses está situado en la costa de Maranhão, entre los municipios de Primeira Cruz,  Humberto de Campos, Santo Amaro y Barreirinhas. Pero llegar no resulta tan sencillo, ya que hay que recurrir a contratar un avión privado desde São Luís (a unos 260 km) o hacer un viaje de casi 10 horas en coche o autobús. El parque no posee acceso por carreteras, y normalmente se debe transitar en vehículos 4×4.

Por supuesto, es recomendable si lo vais a visitar, que extreméis las precauciones tanto para protegeros del sol como evitar desorientaros, no olvidemos que a pesar de su enorme y transitoria belleza sigue siendo un desierto.

Foto vía:  fernwehflair

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