Receta de churros

Receta de churros

Origen de la receta de churros

Si existe algo típico en las mañanas de España es, sin lugar a dudas, la receta de churros. Curiosamente, el origen de esta deliciosa masa frita quizá no esté vinculada a nuestro país y lo cierto es que se desconoce el origen de los churros a día de hoy.

Hay teorías, sí, como la que asegura que la receta fue traída a Europa por los portugueses desde China o la que defiende que fueron inventados por los pastores españoles en las altas montañas. Otros dicen que su origen fue probablemente árabe, aunque su concreta receta de churros se perdiera en el tiempo.

Por otra parte, hay que distinguir entre la receta de churros y la de la porra. Podemos decir que la única diferencia importante es la masa. La de los churros se hace con agua muy caliente para que la levadura se queme, mientras que la de la porra, se hace con agua templada, así, la levadura le da una textura más esponjosa.

¿Te ha entrado hambre?… Ponte manos a la obra y prepárate para materializar esta receta de churros en tu propia casa.

Receta de churros

Ingredientes:

  • 300 g de harina de trigo
  • 440 ml de agua
  • 5 g de sal
  • Azúcar para espolvorear
  • Aceite de oliva suave para freír
  • Papel absorbente de cocina
  • Churrera manual o manga pastelera con boca en estrella

Aunque puedes hacer la masa de churros en un bol normal, no podemos negar que es muchísimo más sencillo hacerla en una amasadora. De esta forma, tu masa tomará menos aire y los ingredientes estarán perfectamente mezclados.

Pon la harina en la amasadora. Mientras, deberás calentar el agua con sal en un recipiente al fuego. Cuando empiece a hervir, vértela directamente y de una sola vez sobre la harina. Deja que el poder y la magia de la amasadora se ponga a trabajar hasta que finalmente te encuentres con una masa muy pegajosa y compacta.

Una vez tengas la masa hecha, es hora de hacer los churros. Una churrera manual es ideal, pero no siempre necesaria. Puedes usar una manga pastelera con boca en estrella, pero cuidado, ten en cuenta que al hacer los churros así tomarán más aire, y, por tanto, podrían salpicar más una vez estén en la freidora.

Ve haciendo porciones individuales de churros con la masa cruda. Colócalos sobre un paño de cocina.

El siguiente paso es freír. Aunque cualquier sartén puede servir, las freidoras eléctricas consiguen que el aceite esté más caliente, algo bastante importante; y es que cuanto más caliente esté el aceite mejor saldrán tus churros. Lo ideal es hacerlo a una temperatura entre 180 y 200º máximo. Si está muy caliente los churros se queman, pero si el aceite está a baja temperatura, la masa se empapará con demasiado aceite y se harán pesados.

Una vez fritos, ve colocándolos en una bandeja con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite. Espolvorea un poco de azúcar y sírvelos para degustar con un café o con un chocolate a la taza.

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