El extraño síndrome de Uner Tan

Familia Kurda cuadrupeda

Cuando hace unos años, fue descubierta en Turquía una familia en la que algunos miembros caminaban apoyando las cuatro extremidades en el suelo, surgieron entre los científicos todo tipo de teorías. Mientras que algunos afirmaban que esta rara condición debía ser algún tipo de lesión cerebral, otros dijeron que posiblemente nos encontrábamos ante un episodio de “involución humana”. Tras estudiar más detenidamente el caso, se fueron descartando posibilidades y llegando a la actual explicación, que nos da como causante del síndrome una inusual combinación de genes.

Esta condición es conocida como Síndrome de Uner Tan (en honor al fisiólogo turco que lo descubrió junto con Osman Demirhan ) y sus características no terminan con el cuadrupedismo, sino que además viene acompañado de un severo retraso mental y una tendencia natural a las posturas encorvadas. Curiosamente su anatomía en general es igual a la nuestra, es decir, que no están obligados físicamente a caminar así, lo cual tira por tierra las afirmaciones de que se trata de algún tipo de involución. La clave, como demostraron las pruebas médicas y resonancias magnéticas, está en el cerebro.

Según las resonancias magnéticas, los afectados tienen en común un subdesarrollo del cerebelo, lo cual deriva en una atrofia del sistema del equilibrio y de las capacidades del sistema motriz. Esto podría explicar la forma de moverse que tienen y el hecho de que en ocasiones puedan caminar erguidos durante breves momentos, pero también nos lleva al extraño caso de un joven italiano que nació sin cerebelo, y es capaz de caminar con relativa soltura. También se aprecia en ellos una clara reducción del Corpus Callosum, la región del cerebro que une ambos hemisferios.

Quizá ha favorecido la aparición de este síndrome el hecho de que los padres sean parientes cercanos, propiciando la acumulación de genes recesivos o mutaciones, hasta llegar a esta condición. Sin embargo, de los 19 hijos de esta pareja, 13 son completamente normales, siendo sólo 8 de ellos los afectados por el síndrome.

Y no olvidemos que siguen siendo personas, con discapacidad, pero no son menos merecedores de respeto y atención que los demás. Hay algunas fuentes que los citan como “eslabones perdidos”, curiosidades evolutivas y otras definiciones peyorativas, como si fuera posible que (de forma espontánea) pudiera nacer un humano de hace millones de años. Es cierto que hay casos de personas que presentan una cola vestigial, vello por todo el cuerpo y otras mutaciones, pero ¿son por ello menos personas que nosotros? Yo no lo creo.

Foto vía: noticiasdesdeturquia

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